November 29th, 2004
Una de las frases pre-navideñas que más odio es precisamente esta. “¿Quieres lotería de Navidad?”. En el trabajo, todo el mundo llega con participaciones para el viaje de estudios del niño, la peña de futbito, la asociación de padres o la organización con ánimo de lucro, “Yo Sin Fronteras”. Y lo peor es que, si no compras, te miran con cara de reproche, y tú te sientes miserable por no intentar integrarte en la gran burbuja de felicidad y esperanza que supone comprar una participación.
Este año calculo que si hubiera comprado toda la lotería que me han ofrecido, hubiera gastado unos sesenta euros, lo cual no es mucho, teniendo en cuenta lo que gasta otra gente. Y la verdad, para una persona como yo, que cree demasiado en la probabilidad, es mucho dinero tirado a la basura. Sin embargo, este año, he cortado por lo sano y no he comprado nada de nada. Para mí, el día 22 de Diciembre será un día normal. Me levantaré como cada día, iré a trabajar y me pondré los auriculares para no escuchar la cantinela machacona de los niños de San Idelfonso. Intentaré esquivar los típicos comentarios “Ha salido el primero, ha sido en Villamota de Abajo”, “Ha salido el segundo...”.
Cuando dices que no quieres lotería todo el mundo te contesta “¿Y si nos toca, tú que?”. Pues si os toca y dejais de venir a molestar, será casi como si me hubiera tocado a mí. No voy a decir que no me da envidia al que le toca la lotería. Sin embargo considero que la probabilidad es tan baja, que creo que arriesgo más comprando que no comprando. Más rabia me da cuando termina el sorteo y veo que ni siquiera he conseguido el reintegro.
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bitchy
